Category Archives: Comunicación y Salud

La escucha

“Nuestros médicos no deberían dejar de mirar a los ojos a sus pacientes y escucharlos. Aunque tengan poco tiempo para tantas visitas. Sus relatos, además de servir como información clínica, sirven para que se sientan seres humanos y no simples receptáculos de medicación y hasta otro día”

(J. Ernesto Ayala-Dip. El privilegio de escuchar.  EL PAÍS 3/09/2014)

 

La escucha es una destreza humilde. Dedicamos mucho tiempo a aprender a escribir, mucho tiempo a aprender a leer, algo de tiempo a aprender a dar información y nada de tiempo a aprender a escuchar. Sin embargo, tanto en la vida privada como en la profesional el tiempo dedicado a escuchar ocupa más del 50% de la comunicación. Se da por supuesto que cualquiera es capaz de escuchar. Pero, escuchar, no es mantenerse callado hasta que el otro termine de hablar, no es un simple proceso natural que se aprende de forma espontánea, no es cuestión de buena voluntad o que este relacionada con la inteligencia, no es lo mismo que oír. Y por último, tampoco es poder repetir las palabras del otro, ni siquiera basta con entender lo que nos dicen.

La escucha es una habilidad que puede desarrollarse mediante el aprendizaje, puede evaluarse y puede enseñarse. Es la conducta que intenta comprender el mundo íntimo del otro, mediante la observación y la interpretación correcta de los mensajes verbales y no verbales desde la base de la aceptación y el interés genuino. Esto incluye el esfuerzo por escuchar el sentimiento, las demandas y todos los elementos explicativos. Oímos con los oídos pero para escuchar necesitamos todo el cuerpo.

La escucha atenta del profesional ayuda al paciente a construir su narrativa. A menudo pensamos que este tipo de escucha nos quita tiempo del trabajo importante, cuando, en realidad, la escucha de la narrativa del paciente ahorra tiempo ya que ayuda al profesional a comprenderle mejor. Escuchar el significado que dan a su malestar y a su vida es igual de importante que conocer los hechos objetivos.

Según un estudio de Beckman y Frankel (2001), los médicos interrumpimos a los pacientes a los 18 segundos de media y los que no son interrumpidos no hablan mucho más tiempo. Probablemente ya les hemos transmitido la conveniencia de ser breves en el relato de sus padecimientos. Quizá nos hemos creído que realmente tenemos 6 minutos por paciente. Puede que haya que salirse del camino para encontrar la senda verdadera.

Grupo Comunicación y Salud

Sociedad Riojana de Medicina de Familia y Comunitaria

Presentación Grupo de Comunicación y Salud

Somos un grupo de profesionales sanitarios, en su mayoría provenientes del mundo de la Atención Primaria pero también de otros ámbitos, con un particular interés en los aspectos de Entrevista Clínica y Comunicación Asistencial.

Nuestra misión como parte del Grupo-Programa de semfyc es ayudar a desarrollar las capacidades y herramientas necesarias que sirvan a los profesionales sanitarios para humanizar la asistencia sanitaria y mejorar la comunicación asistencial.

Desde hace ya varios años realizamos reuniones mensuales donde hablamos sobre situaciones vividas en nuestros trabajos desde la vertiente de comunicación. Dichas reuniones están abiertas a la participación de cualquier sanitario que esté interesado en acudir.

A partir de ahora publicaremos en la página de la sociedad un pequeño resumen de alguno de los casos comentados en nuestra sesión. Las referencias a personas y lugares se han distorsionado para asegurar la oportuna confidencialidad.

Nuestra próxima reunión es el miércoles 11 de febrero a las 16:30 en el Colegio de Médicos. Esperamos que os animéis.

Jesús Ochoa Prieto

Coordinador Grupo Comunicación y Salud

 

Caso clínico

15 de enero de 2015.

Caso. Doña Preocupona acude a la consulta del Dr. Refuerzo, médico suplente habitual del Dr. Don Menganito que esta disfrutando un Moscoso. Doña Preocupona refiere que se encuentra preocupada por su hijo de 16 años que es diabético y que “ya sabe usted lo mal que se controla y lo que le cuesta acudir a hacerse análisis” y “que la juventud hoy en día…con toda la droga que hay” y que ya que ha conseguido que se haga unos análisis a ver si “podía añadir en el análisis todo lo de las drogas” y que aunque ella ya sabe que algo consume quiere “estar segura y que ya que se va a hacer un control por lo de la diabetes”. El Dr. Refuerzo le explica que no puede hacer los análisis sin el consentimiento de su hijo y después de unos veinte minutos de “pero si yo soy su madre” y “ya pero sin saberlo su hijo” Doña Preocupona se va convencida por el doctor y de buen talante.

Este es un caso relativamente frecuente en nuestras consultas con un desenlace feliz que no siempre se produce en estos casos. Algunas de las estrategias y actitudes que propusimos ante estas “demandas a terceros” para usar (alguna o todas) en ocasiones similares:

  • Mostrar empatía. “Ya veo Doña Preocupona que esta usted preocupada por su hijo. Es normal que lo este. Con lo que me cuenta entiendo como debe sentirse. Para hacer lo que me pide…”
  • Cesión intencional. En lugar de comenzar diciendo que no se puede hacer, la estrategia es ceder de la siguiente manera: “Por supuesto, no tengo ningún reparo para solicitar esta analítica pero para ello es necesario que su hijo me de su consentimiento”
  • Impedimento por causa legal. Otra opción es poner una fuerza superior a la nuestra para no realizarlo: “A mi no me parecería mal hacer lo que me pide pero legalmente no puedo hacerlo ya que su hijo tiene 16 años y legalmente no es posible”
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